ARTE EN PANDEMIAFOGÓN CULTURAL

EL ARTE EN TIEMPO DE PANDEMIA Justificación de esta serie

A poco de iniciarse la pandemia con su carga de sobresaltos y temores, y con la programación de la tele dedicada 24 horas al día a entregar cada detalle de la tragedia que se extendía al galope por el mundo, con la hasta entonces casi olvidada “Resistiré” del Dúo Dinámico oída a todo chancho y con el corazón en la mano, mañana, tarde y noche, interpretada por Pedro, Juan, Diego y muchísimos más, en cada canal de televisión y estación de radio, fuimos poniéndonos al tanto de la extrema rapidez con que se extendían las historias de horror, junto a grandes muestras de solidaridad y afecto que parecían perdidas y olvidadas tras las ilusorias luminarias del desarrollo económico y el exacerbado culto al individualismo.

A poco de empezar a mostrarnos su rostro, más bien su multifacético rostro, el Covid 19, y a encerrarnos por semanas y meses en nuestras casas o departamentos, obligados al alejamiento de nuestros amigos y parientes, así como al ocultamiento de nuestros rostros, llegué a pensar que si hasta entonces, como sociedad, habíamos perdido muchísimas cosas, había muchas otras que pronto empezaríamos a perder o ya estábamos perdiendo sin siquiera darnos cuenta por culpa de esa característica tan humana de aceptar que lo anormal, en un dos por tres, empiece a volverse normal y aceptado por todos.

Habíamos perdido cosas importantes, valores importantes, en los años precedentes, sumidos hasta el cogote en una sociedad cuyos mayores objetivos son el valor del éxito, el dinero, el lujo innecesario. Habían desaparecido el valor de la amistad, del compañerismo, la lucha por el bien común, en fin, la tan necesaria y humanísima solidaridad. La cultura del yo-yo-yo se había impuesto como valor intransable en una sociedad cada vez más competitiva y autocomplaciente. El éxito del otro se había vuelto nefasto como si eso viniera a opacar la imagen de los demás. Era común escuchar lo malo, pésimo y peor de los otros (sin importar que fuera cierto o falso) como una manera de mostrarse superior a ellos. Pisar y enlodar al otro para crecer un poquito más o parecer más grande, exitoso y feliz.

Estas y otras razones me impulsaron a iniciar una serie de entrevistas a creadoras y creadores chilotes. Creadoras, creadores e intérpretes dedicados a las más diversas manifestaciones del arte, y empecé a conseguir números de teléfono y direcciones de email para contactarlos. La principal razón fue pensar que si durante “la normalidad” era poco lo que la comunidad chilota sabía de los y las artistas que residían y creaban en esta tierra, ese escaso conocimiento de ellos y ellas se perdería por completo durante el enclaustramiento al que nos había obligado la pandemia. De modo que era bueno darles un espacio en el diario (Periódico El Insular) para que la comunidad no olvidara a sus artistas y más aún para que los propios artistas de nuestro hermoso archipiélago supieran de los otros, conocieran su quehacer, se enteraran de sus intereses y sus proyectos, conocieran lo que estaban haciendo en ese momento, cómo enfrentaban la pandemia en la soledad y el encierro.

Mi idea fue publicar unas treinta entrevistas, pero muy pronto descubrí que el número de artistas que vive en nuestra tierra es mucho mayor y que el tiempo de la pandemia seguía extendiéndose. Así que de una serie dedicada a creadoras y creadores chilotes pasé a una más amplia que abarcó desde Osorno a Magallanes, más algunas excepciones de residentes en otros lugares.

Por estos días pareciera que la pandemia comienza a amainar y todos nos preparamos para retomar nuestra forma de vida pre-pandémica. Todos y todas nos preparamos para eso, pero ¿será posible? Esta es una pregunta que tomará un buen tiempo en responderse a sí misma porque si bien es claro que todo el mundo está empezando a retomar las riendas de sus vidas, sus trabajos, sus relaciones, y hasta queremos creer que todo es igual que antes, pienso que tal vez no todo sea igual, puesto que, entre otras cosas, hemos pasado dos años viviendo y sufriendo una situación bastante extrema e insólita para la cual no estábamos preparados. Podría decirse que incluso por ciertos periodos llegamos a sentir relativamente normal lo que unos meses antes era completamente anormal.

Es innegable que muchas cosas cambiaron y ya no tendrán vuelta atrás, pero no se crea que esos cambios que se produjeron tan bruscamente -con cientos de dificultades y muertes repentinas de seres queridos- sean algo nuevo en la vida de nuestra especie. Por supuesto que no. La humanidad ha vivido y sobrevivido numerosas “plagas” como ésta y algunas mucho peores, pero la humanidad se ha levantado y  seguido adelante persiguiendo sus sueños. La humanidad en conjunto ha resistido y superado las pandemias, volviendo a levantarse como ese junco azotado por el viento que menciona la canción del Dúo Dinámico.

Aquí estamos empezando agosto de 2022 confiados en que la medicina haga su parte y le ponga el punto final al Covid 19, para alegría de todos. Asimismo, tras dos años y medio, estamos poniendo fin a esta serie titulada “El arte en tiempo de pandemia” que se extendió mucho más de treinta semanas, hasta llegar a su edición 109, la que ahora mismo están leyendo.

Me sentiría sumamente satisfecho si esta serie de entrevistas ha cumplido mínimamente su objetivo, que no fue otro que presentarle a la comunidad chilota y sureña los y las artistas que viven, sueñan y crean en esta hermosa tierra sureña, mostrarles que ellos y ellas son parte fundamental de la comunidad, una parte tan valiosa como valioso es cada ser que habita este planeta y estas tierras del sur.  

SI FUÉRAMOS PALABRAS

Si fuéramos palabras

Iríamos libremente

De una línea a la otra

Libres a toda hora

Mañana, mediodía

Tarde, noche

A pie pelado, libre

Corriendo por la página

Qué alegría de niño

Correr por la tersura

De la página en blanco

Besando nuestros pies

Aún sin bautizo

Navegar ese mar

Sin vientos y sin olas

Simplemente ser niños

Andando por la página

Gozando como niños 

Su entera libertad

En esa pampa abierta

Llena de flores y de pájaros. 

(Poema escrito el 16 de marzo de 2020, cuando la pandemia aún se encontraba lejos y veíamos, desde aquí y con cierta extrañeza, el dolor y el horror que se extendía por Europa y Norteamérica) 

El Arte en Tiempo de Pandemia: Dr. Carlos Trujillo

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