ARTE EN PANDEMIAFOGÓN CULTURAL

Ni cascabel, ni gato

Navegando por la web, no en un lanchón chilote, me topé con una nota que de inmediato me llevó a escribir estas líneas. La nota fechada el 15 de febrero de 2019 se titula  “Alcalde Vera anuncia el primer “Concurso Nacional de Poesía Aristóteles España” y puede verse en el sitio web El Quellonino.

En ella se lee: “El lanzamiento lo realizó el edil en compañía de los destacados escritores Carlos Trujillo, Manuel Zúñiga y Nelson Torres. [y continúa…] La iniciativa nace por la necesidad de crear espacios para los poetas y para plasmar y dejar testimonio del legado literario del escritor castreño, Aristóteles España.” Más adelante cita al propio alcalde: “Queremos seguir en la ruta de posicionar a Castro como capital cultural, ese es nuestro desafío. […] Este concurso nacional de poesía, tal como lo señalamos en el año 2018, recibe el nombre del escritor Aristóteles España, queremos de verdad poco a poco hacer justicia con la gente de nuestra comuna, que ha hecho patria en este territorio y queremos entregarle a la cultura el espacio que debe tener en nuestra tierra.”

Grandiosa noticia para los poetas chilotes, sureños y de todo el país, la realización de un concurso anual que pondría a Castro en el centro de la atención de poetas, escritores y artistas. No se trataba de un concurso más sino de uno muy especial, con difusión nacional, publicación de los tres primeros premios y un jurado constituido por tres poetas reconocidos y respetados por sus pares. No menos importante, el mismo sitio web informaba: “el Concurso … entregará premios al primer, segundo y tercer lugar, consistentes en 2 millones, 1 millón, y 500 mil pesos, respectivamente. Las tres obras premiadas recibirán un Diploma de la Ilustre Municipalidad de Castro y serán publicadas en un solo volumen, en una edición de 500 ejemplares. Cada autor/a premiado/a recibirá 10 ejemplares de la antología. Asimismo, se entregarán tres Menciones Honrosas, recibiendo cada una 250 mil pesos, más un diploma.”

Por último, agregaba que: “La organización costeará los pasajes y la estadía en Castro de los ganadores… Los premios se entregarán cada año en una Ceremonia Oficial a realizarse durante la Feria del Libro de Castro.” De modo que el año 2019 pintaba mejor que película 3D para los escritores locales y la comunidad entera.

La Feria del Libro

Igualmente, en una nota del 16 de agosto de ese mismo año, publicada por el departamento de cultura castreño, leemos: “Este año Castro será la sede de la XX versión de la Feria del Libro Chiloé, instancia cultural que tiene como protagonista la premiación del primer concurso nacional de poesía Aristóteles España, iniciativa impulsada por Castro Municipio…”, y el párrafo siguiente profundiza en la importancia del evento: “Al respecto de la vigésima versión de la feria, el alcalde Juan Eduardo Vera señaló “estamos tremendamente felices por la realización de la feria del libro que se viene con mucha fuerza, porque vamos a tener una feria que va a llegar a distintos lugares de la comuna. Vamos a tener a importantes escritores, exposiciones de libros, charlas educativas y algo fundamental, es que este evento, se viene a sumar a la gran cantidad de actividades culturales que Castro Municipio viene organizando durante los últimos años.”

Debo decir que desde ese día llovieron las reuniones organizativas y los nombres de poetas y narradores que se invitarían a dicha feria que, además, por primera vez sumaría actividades en las islas de Chelín y Quehui. ¡Maravilla de maravillas!

Para apreciar la magnitud del evento en cuestión, hay que decir que los autores del archipiélago incluidos en el programa eran más de treinta, a quienes se sumaban siete autores de las regiones de los Ríos y los Lagos, y un buen grupo que llegaría de más lejos, Jaime Quezada, Jaime Huenún, Ramón Díaz Eterovic y el Premio Nacional de Literatura, Manuel Silva Acevedo, de Santiago; Omar Lara, de Concepción, y Óscar Barrientos Bradasic, de Punta Arenas, entre otros.

Maravilloso proyecto (que hoy día todo es cuestión de proyectos) cuya maravilla, se volvió frustración en menos de un dos por tres. Explicaciones debe haber muchísimas,  pero -explicaciones más, explicaciones menos- la feria se suspendió y los invitados quedaron con los crespos hechos, por obra y gracia -según se dijo- del estallido social.

¿Se le ocurre a alguien que la gente que se había levantado molesta por la indiferencia del gobierno ante sus necesidades iría a boicotear la feria del libro? ¡Yo creo que no! A mi parecer, los propios escritores habrían utilizado su tribuna -radios, diarios, tevé, colegios, plaza pública- para apoyar a ese movimiento social del cual no eran ajenos. Yo mismo tuve la oportunidad de participar en la 7° Feria del Libro y 6° Encuentro Internacional de Escritores, realizado en Concepción entre el lunes 6 y el domingo 12 de diciembre de ese mismo año, cuyas actividades se realizaron en las dependencias de la Corporación Cultural Artistas del Acero, a poco más de una cuadra de la plaza penquista donde cada día y cada noche había protestas. Debo decir, que en todos esos días no hubo ni un solo disturbio dentro ni fuera del local de la Feria.

Y ahora, ¿quién podrá defendernos?

Dicho en pocas palabras, no hubo Feria del Libro de Castro en 2019, tampoco en 2020, menos en 2021, y hasta ahora nada se ha oído sobre una Feria del Libro para el año en curso. Pasó el estallido social, ha decrecido bastante el peligro del coronavirus, se han reiniciado las actividades escolares, casi todo ha vuelto a una cierta y nueva normalidad, pero la feria del libro castreña sigue empantanada sin que nadie ayude a sacarla del olvido.

Pero no se trata sólo de la Feria del Libro, puesto que como mencioné antes respecto al concurso de poesía, se estableció que “Los premios se entregarán cada año en una Ceremonia Oficial a realizarse durante la Feria del Libro de Castro“, de modo que como desde 2018 no ha habido ninguna Feria del Libro en nuestra ciudad, nunca se ha cumplido con la ceremonia oficial de entrega de los premios, ni con el festejo a los premiados, ni con traerlos a Castro con todos los gastos pagados y, tal vez, ni siquiera hayan recibido sus diplomas y estatuillas. De lo que sí puedo dar fe es que recibieron sus cheques tras meses de llamadas telefónicas y correos electrónicos.

También se cumplió con la publicación de una preciosa antología con los poemas ganadores: Nárkissos de Sergio Muñoz Arriagada; Molina, la literatura chilena soy yo, de Guillermo  Fernández Guajardo, y La balada de la pantalla inerte, de Juan Cameron, un hermoso libro que debería estar en todas las bibliotecas públicas y escolares de la comuna, y ojalá de toda la provincia, pero que hasta ahora ni siquiera ha tenido su  lanzamiento oficial, pese a que se publicó en enero de 2020.

En la página 9 de ese precioso libro, el alcalde Juan Eduardo Vera dice: “Estamos tremendamente orgullosos de este concurso porque desde el centro de Chiloé estamos rompiendo paradigmas nacionales y señalando que acá la poesía y la narrativa son tanto o más importantes que en el continente, y que también somos capaces de hacer realidad estos sueños, con una plusvalía anexa como es que el Concurso Nacional de Poesía Aristóteles España habrá de perdurar en años venideros.”

Grandiosa promesa que espera, con urgencia, ser cumplida.

Altos de Astilleros, 23 de junio de 2022

El Arte en Tiempo de Pandemia: Dr. Carlos Trujillo

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