ARTE EN PANDEMIAFOGÓN CULTURAL

Nélida Zúñiga Hernández – pintora

Textos de Carlos Trujillo.

Describe brevemente lo que es y ha sido tu trabajo como pintora lo largo de los años.

Mi trabajo como pintora, ha sido un camino largo, pero inmensamente enriquecedor, de un continuo aprendizaje y de nuevos retos. 

Cuando empecé a ver esta afinidad mía también como “un trabajo” y lo digo así para no quitarle el romanticismo a este enamoramiento con el arte en general, fue cuando empecé a tener resultados con el óleo, luego, después de varios años, quise probar con el acrílico y ahora último con la acuarela, la cual debo reconocer ha sido de los tres nombrados lo más complejo, por su volatilidad y soltura. 

En cuanto a los temas que me gusta tratar en mis proyectos personales, ha sido la realidad de la isla vista desde los detalles, la simpleza de un canasto de papas, el mate, las tejuelas, etc. Ahora, tocando un poco el tema de la formación y retribución económica de los conocimientos, lamentablemente en nuestro país no es nada fácil lograr vivir de esto, lo cual lo hace una empresa poco rentable, y no sólo el arte, también así los deportes, lo cual da como resultado que muchas personas que no logren explotar su potencial. 

Cuenta cómo te iniciaste en la pintura. ¿Cuándo y cómo empezó a gustarte?

Como la mayoría, me imagino, mi gusto y afinidad con el dibujo y la pintura se inició desde muy pequeña, en el colegio. Si bien, en mi familia hay artesanos y  músicos, también tenía yo ciertos referentes en cuanto al dibujo y las manualidades. De igual manera, era todo de forma muy precaria, aunque debo reconocer que tuve excelentes profesores, que me instaron a pertenecer a talleres y grupos donde aprendí bastante.

¿De qué manera ha afectado la pandemia tu vida normal y tu trabajo creativo?

La pandemia nos ha afectado a todos. En mi vida normal, me ha afectado porque quedé sin un trabajo formal, pero esto ha resultado ser muy enriquecedor desde el punto de vista del tiempo que manejo ahora, mucho del cual se lo he dedicado a aprender.

Describe cómo son tus días en este tiempo de coronavirus. ¿Pintas? ¿Dibujas? ¿Te comunicas con otros pintores o artistas gráficos?

Mis días transcurren entre mi familia, mis trabajos que son un 70% de forma remota, un poco de deporte para mantener la mente despejada, cursos en línea y pintar, algunas veces por encargos y otras veces proyectos personales.

Este año, y por el mismo motivo que mencioné antes, he tenido el tiempo de participar de charlas impartidas por el centro cultural de Castro, lo cual me ha alegrado bastante. Además de esto, siempre estoy en contacto con varios pintores o artistas gráficos de la zona, sobre todo con Mauro Olivos, que aparte de haber sido mi profesor durante varios años, es un amigo que siempre está dispuesto a guiarme, lo cual es muy destacable.

¿Crees que cambiará algo el ambiente y el desarrollo de la actividad artística en Chiloé cuando volvamos a la normalidad? ¿De qué manera?

Sinceramente, espero que haya cambios de fondo; espero que este remezón que hemos sufrido como sociedad, como humanidad, nos haga cuestionarnos qué y cómo estamos haciendo las cosas y el real peso de nuestras decisiones; que esto resulte en más espacios, más lugares donde podamos practicar el arte. Lo digo en forma general, que haya más difusión.  En realidad, quisiera ver más personas gozando de disfrutar hacer las cosas que las llenen.

Además, durante este tiempo donde nos hemos tenido que recluir bastante de las actividades cotidianas, muy importante ha sido tener un buen libro, escuchar música, ver una película, pintar, bordar, etc., etc.

¿Cuáles son tus pintoras o pintores favoritos? ¿Por qué?

Debo reconocer que mis gustos van por el lado del Realismo y de la época renacentista, aunque también disfruto mucho de las pinturas tenebristas. Pero así, ya hablando de nombres específicos, me gustan las pinturas de Johannes Vermeer, Michelangelo Merisi da Caravaggio, Miguel Angel, obviamente el completísimo Leonardo da Vinci, y en cuanto a lo más contemporáneo el chileno y tal vez no tan reconocido Claudio Bravo. Lamentablemente en dicha época no era muy común la práctica de las mujeres, lo cual hubiese sido aún más enriquecedor.

El Arte en Tiempo de Pandemia: Dr. Carlos Trujillo

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